Si bien es cierto que en China es posible obtener buenas ofertas, muchos son los que se aventuran a viajar al gigante asiático y se llevan una gran decepción. Muchas decisiones incorrectas son tomadas por información incorrecta, por lo que es importante conocer las verdades sobre comprar en China. La idea es planificar mejor el viaje y las compras, así se evitará la imagen de productos baratos, de mala calidad y regateo.

Relación precio – calidad

La primera de las verdades sobre comprar en China es que los buenos precios sí son posibles, pero están reservados para aquellos que hablan chino, pues estos no son ofrecidos a los turistas. Para ahorrarse a los intermediarios es necesario comprar directamente a los distribuidores, con quienes es necesario hablar en chino. Si solo es turista y pasará unos días sin la posibilidad de comunicarse con el distribuidor, no puede regatear el precio.

En el mismo sentido, aquellos sitios enfocados a los turistas estadounidenses o europeos suelen tener los precios inflados. Dicho de otro modo, es indispensable evitar los lugares donde se hable inglés. Asimismo, existe la misma regla de que, en cuanto más céntrico sea el lugar, más caros son los precios, pues allí se encuentran los lugares turísticos y los barrios diplomáticos, con un público que generalmente tiene un mayor poder adquisitivo.

Finalmente, “lo barato sale caro”, y eso encierra una de las verdades sobre comprar en China, pues lleva mucha razón; cada quien paga lo que recibe. En este sentido, las cosas baratas suelen ser de baja calidad y, generalmente, cuando se invierte más, la calidad mejora. Ejemplo de ello es que, para reducir costos en la fabricación de los celulares de imitación, lo más común es la eliminación de los sistemas de seguridad por sobrecarga y calentamiento.